{"id":4504,"date":"2026-08-04T00:20:48","date_gmt":"2026-08-04T06:20:48","guid":{"rendered":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/?p=4504"},"modified":"2026-08-04T00:20:48","modified_gmt":"2026-08-04T06:20:48","slug":"la-agenda-fuego-y-versos-simples","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/2026\/08\/04\/la-agenda-fuego-y-versos-simples\/","title":{"rendered":"La Agenda, fuego y versos simples"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4414 alignleft\" src=\"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28-300x161.jpg\" alt=\"\" width=\"430\" height=\"231\" srcset=\"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28-300x161.jpg 300w, https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28-1024x550.jpg 1024w, https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28-768x412.jpg 768w, https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28.jpg 1080w\" sizes=\"(max-width: 430px) 100vw, 430px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>SABERSINFIN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Abel P\u00e9rez Rojas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta semana que concluye nos dimos a la tarea de grabar los promocionales de la Agenda de poes\u00eda latinoamericana actual 2027. Esto represent\u00f3 una oportunidad para transmitir, en apenas treinta segundos, parte de la esencia que da vida a una publicaci\u00f3n construida con palabras, sensibilidades, geograf\u00edas y maneras distintas de mirar el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, hab\u00eda que hacerlo con brevedad y permitir que las im\u00e1genes visuales, as\u00ed como aquellas emanadas de las palabras, hicieran lo suyo. Treinta segundos pueden parecer insuficientes cuando se pretende hablar de poes\u00eda, pero acaso resulten suficientes si se encuentra la palabra precisa, esa que no necesita explicar demasiado porque lleva consigo una constelaci\u00f3n de significados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo sucinto tambi\u00e9n es un territorio po\u00e9tico. Un verso puede contener una vida entera; una imagen puede devolvernos a un instante remoto, y una palabra, cuando llega en el momento adecuado, es capaz de hallar un resquicio en aquello que consider\u00e1bamos inamovible. De eso se trataba: de colocar una peque\u00f1a luz en el camino para que cada persona pudiera completar el sentido desde su propia experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello pens\u00e9: qu\u00e9 mejor que promover la Agenda mediante unos versos que tocaran lo que para m\u00ed son, en cierta forma, los efectos de la poes\u00eda. Fui a la segura; me guarec\u00ed en dos estrofas de mis poemas Par\u00e9ntesis al fr\u00edo y Man\u00e1. No recurr\u00ed a ellos solamente porque fueran m\u00edos, sino porque en ambos encuentro dos fuerzas que definen mi relaci\u00f3n con la palabra po\u00e9tica: el fuego que transforma y el alimento que alivia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me advirtieron tard\u00edamente<br \/>\nque la poes\u00eda es fuego que quema por dentro,<br \/>\nchispa, fogata e incendio sin tregua,<br \/>\npero no hice caso:<br \/>\nme lanc\u00e9 a escribir con las manos desnudas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 acudir a estos versos para hablar de la m\u00e9dula de una publicaci\u00f3n que alberga versos selectos de ciento cincuenta poetas de doce pa\u00edses?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque es claro, para quienes estamos embelesados por el universo po\u00e9tico, que la poes\u00eda trasciende con mucho el ejercicio intelectual. Por supuesto que en ella hay pensamiento, lenguaje, t\u00e9cnica, memoria y cultura; sin embargo, reducirla a esos componentes ser\u00eda ignorar la fuerza interior que la anima. La poes\u00eda nos planta, sin remedio, ante aquello que da vida a todo y que, al mismo tiempo, es capaz de consumir a quien se entrega a ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consumir, en este caso, no significa extinguir ni castigar, sino arder para transformarse. Es el fuego del Ave F\u00e9nix, esa llama que reduce lo antiguo a cenizas y hace posible un nuevo nacimiento. Quien escribe no siempre sale indemne del poema. Algo se desprende, algo se rompe y algo empieza a cobrar una forma que antes no ten\u00eda. La poes\u00eda nos hace morir simb\u00f3licamente para permitirnos renacer con otra mirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez ese sea el destino cumplido de quien se atreve a lanzarse al vac\u00edo confiando en que el descenso har\u00e1 lo propio en la metamorfosis del poeta. No se escribe poes\u00eda desde la certeza absoluta, sino desde la disposici\u00f3n para abandonar, aunque sea por un momento, las seguridades que nos atan al suelo. Es una transici\u00f3n de lo totalmente terrestre hacia aquello que puede desplazarse por los cielos con la ligereza de las plumas y la arquitectura de las alas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de un doble fuego, presente en dos niveles de expresi\u00f3n y percepci\u00f3n: el fuego como v\u00eda de renacimiento y el fuego como centella inicial de la inspiraci\u00f3n. La chispa parece peque\u00f1a, pero guarda la posibilidad del incendio. Del mismo modo, una palabra aparentemente sencilla puede alterar la conciencia, remover recuerdos y encender preguntas que permanec\u00edan ocultas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poes\u00eda nace en el poeta y renace en cada lector. El poema publicado deja de pertenecer exclusivamente a quien lo escribi\u00f3. Cada persona lo recibe desde sus p\u00e9rdidas, sus anhelos, sus heridas y sus esperanzas. Por ello, un mismo verso nunca significa exactamente lo mismo para todos. Incluso puede adquirir sentidos diferentes para un mismo lector conforme transcurren los a\u00f1os y cambia su manera de habitar la existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escribir poes\u00eda con \u201clas manos desnudas\u201d es hacerlo desde el coraz\u00f3n y desde lo m\u00e1s profundo del alma. Es prescindir de defensas y atreverse a tocar directamente aquello que quema. Tambi\u00e9n es despojarse de cuanto marca las diferencias en el mundo convencional para escribir reconociendo que, cuando descendemos a nuestras profundidades, somos hermanos nacidos de la misma fuente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esas regiones interiores pierden importancia los t\u00edtulos, las fronteras, las edades y las jerarqu\u00edas. Permanecen la fragilidad, el asombro, el miedo, el deseo de ser amados y la necesidad de encontrar sentido. Quiz\u00e1 por eso una Agenda integrada por poetas de doce pa\u00edses puede convertirse en una casa com\u00fan. Cada p\u00e1gina confirma que las latitudes pueden distinguirnos, pero la condici\u00f3n humana nos aproxima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abrir la Agenda de poes\u00eda latinoamericana actual 2027 ser\u00e1 encontrarse cada d\u00eda con una voz distinta. No se trata \u00fanicamente de organizar el tiempo o registrar compromisos, sino de permitir que versos selectos \u2014a veces a manera de aforismos o sentencias\u2014 acompa\u00f1en nuestra cotidianidad. Entre pendientes, reuniones y fechas importantes, aparecer\u00e1 la palabra como una interrupci\u00f3n necesaria, como un breve par\u00e9ntesis que nos recuerde que vivir tambi\u00e9n es detenerse, sentir y mirar de nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mismo tenor, pero desde los versos de Man\u00e1, quise enunciar el poder curativo de la poes\u00eda cuando nace inspirada por la honestidad, la sencillez y la simpleza:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juro escribir los versos m\u00e1s simples<br \/>\npara recuperar la fuerza de mis palabras<br \/>\ny hallar entre el mar de opciones seductoras<br \/>\nel alivio que nace del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del fuego viene el alivio. No como oposici\u00f3n, sino como continuidad. La misma palabra que quema puede sanar; la misma poes\u00eda que nos confronta puede sostenernos. Su poder curativo proviene de su capacidad para nombrar lo que duele, acompa\u00f1ar lo que permanece solo y devolvernos una forma de comuni\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En d\u00edas saturados de est\u00edmulos y opciones seductoras, escribir versos simples representa una forma de resistencia. La sencillez no es pobreza expresiva, sino claridad conquistada. Llegar a ella exige retirar los adornos innecesarios hasta escuchar nuevamente el pulso de la palabra. Lo simple nos aproxima a lo esencial, del mismo modo que el man\u00e1 alude al alimento recibido en medio del desierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso buscamos al reunir ciento cincuenta voces en esta Agenda: ofrecer cada d\u00eda una chispa y una porci\u00f3n de alimento. Que cada poema pueda incendiar una certeza o aliviar una herida; que nos ayude a renacer o nos proporcione sustento durante alguna traves\u00eda personal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Treinta segundos fueron suficientes para recordarme que la poes\u00eda no necesita explicarse por completo. A veces basta mostrar el fuego, extender las manos desnudas y ofrecer unas cuantas palabras como man\u00e1. Lo dem\u00e1s corresponde al lector, porque es en \u00e9l donde el poema vuelve a encenderse, se transforma en alimento y encuentra, finalmente, otra manera de vivir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SABERSINFIN Abel P\u00e9rez Rojas En esta semana que concluye nos dimos a la tarea de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4414,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[10,7],"tags":[],"class_list":["post-4504","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-culturales","category-politica"],"aioseo_notices":[],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28.jpg",1080,580,false],"thumbnail":["https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28-300x161.jpg",300,161,true],"medium_large":["https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28-768x412.jpg",640,343,true],"large":["https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28-1024x550.jpg",640,344,true],"1536x1536":["https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28.jpg",1080,580,false],"2048x2048":["https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28.jpg",1080,580,false],"covernews-featured":["https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28-1024x550.jpg",1024,550,true],"covernews-medium":["https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/92b1c017-17f8-4fc5-9266-242259d40c28-540x340.jpg",540,340,true]},"author_info":{"display_name":"REVISTA DIGITAL NORORIENTE","author_link":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/author\/adminr\/"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/category\/culturales\/\" rel=\"category tag\">Culturales<\/a> <a href=\"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/category\/politica\/\" rel=\"category tag\">Pol\u00edtica<\/a>","tag_info":"Pol\u00edtica","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4504","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4504"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4504\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4505,"href":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4504\/revisions\/4505"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4504"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4504"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistadigitalnororiente.com.mx\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4504"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}