Rehabilitan el atrio de la Catedral de Puebla para preservar su valor histórico y cultural

El Gobierno del Estado interviene más de 5 mil metros cuadrados de superficie con obras de nivelación, drenaje e iluminación para fortalecer el turismo y la seguridad.
CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – Con el objetivo de salvaguardar uno de los monumentos más emblemáticos del estado, el Gobierno de Puebla inició la rehabilitación integral de 5,571 metros cuadrados del atrio de la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción. Esta intervención busca transformar el espacio en un entorno más seguro, incluyente y atractivo, alineando los esfuerzos estatales con la visión de rescate de joyas arquitectónicas que promueve la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.

Las labores, coordinadas por la Secretaría de Infraestructura, se centran en la estabilización de la superficie. Especialistas realizan la consolidación del piso mediante la renivelación de la piedra laja existente, una medida crítica para corregir las irregularidades que representaban un riesgo de caídas para peatones y turistas. Asimismo, se ejecuta el retiro de flora parasitaria en los muros y pisos, cuya proliferación suele comprometer la integridad estructural de los monumentos históricos.
Como parte de una estrategia preventiva ante la próxima temporada de lluvias, el proyecto incluye una intervención profunda en las instalaciones pluviales. Estas tareas comprenden el desazolve y la rehabilitación de los registros del sistema de drenaje, garantizando que el agua fluya correctamente y se eviten encharcamientos que dañen la piedra centenaria del recinto.
En cuanto a la estética y funcionalidad nocturna, se llevará a cabo la restitución del sistema de iluminación. Al sustituir piezas dañadas y optimizar la red eléctrica interior del atrio, se busca realzar la majestuosidad de la Catedral, permitiendo que su riqueza artística sea apreciada en todo momento y mejorando la percepción de seguridad en el primer cuadro de la ciudad.

Cabe mencionar, el gobernador Alejandro Armenta destacó que estas acciones forman parte de un modelo de gobierno humanista que prioriza la memoria y la identidad colectiva. Al mejorar la infraestructura existente, se fomenta el desarrollo económico a través del turismo, asegurando que el Centro Histórico de Puebla —testigo tangible de la historia de México— se mantenga funcional y en óptimas condiciones para las generaciones futuras.
