In Tanamikilis: El Hilo Invisible que une a dos pueblos en la Sierra Nororiental de Puebla
_El pacto de hermandad entre Chignautla y Atempan
Chignautla, Puebla. Nueve Manantiales-. En la Sierra Nororiental de Puebla, la historia no solo está escrita en libros, sino tejida en los lazos de hermandad que unen a Chignautla y Atempan. Cada año, estos dos pueblos renuevan un pacto ancestral que se ha mantenido vivo por más de 400 años. El evento, conocido en náhuatl como In Tanamikilis (El Encuentro), no es solo una celebración, sino la manifestación de una profunda herencia cultural, de fe, solidaridad y respeto mutuo.

La jornada comenzó con un acto de profundo simbolismo: una caminata desde Atempan hasta la localidad de Coahuixco, en Chignautla. Más allá de la distancia, este recorrido representa la unión de dos almas comunitarias. El presidente municipal de Chignautla, Juan Toral Ramos, recibió a su homólogo de Atempan, Fausto Moreno Salazar, y a toda su comitiva en su primer encuentro como gobierno. En un gesto cargado de simbolismo, se intercambiaron ramos y collares, un ritual que en las culturas originarias de México es una solemne declaración de bienvenida, gratitud y respeto incondicional.

Además, las dos presidentas del Sistema DIF estuvieron presentes. La maestra Montserrat Andrade, esposa del presidente municipal de Chignautla, recibió a la maestra María Luisa Carmona Aguila.
El corazón del evento latió en las calles de Coahuixco, que se transformaron en un lienzo de color y movimiento. Este encuentro es una joya del patrimonio intangible, donde las danzas autóctonas de los Tocotines, los Voladores, los Quetzales, los Negritos, los Paxtles Papeleros y los Paisanos o Pilatos entre otras danzas, no son simples espectáculos; son la expresión de una memoria colectiva y un homenaje a los antepasados. La celebración se complementó con la gastronomía, donde el aroma de los chilposos de puerco y res con col, con el sabor único, demostró cómo la herencia cultural se mantiene viva no solo en el espíritu, sino también en el paladar.

In Tanamikilis es, en esencia, una ceremonia de gratitud por la cosecha y una reafirmación de los lazos sociales y culturales. Cada baile, cada plato compartido y cada saludo reflejan el orgullo de pertenecer a una tradición que sigue siendo un faro de hermandad para toda la Sierra Nororiental. Este evento honra la historia y el legado que, por generaciones, han unido a Chignautla y Atempan, demostrando que las costumbres ancestrales son un motor vital de cohesión social y cultural.
El evento contó con la presencia de destacadas personalidades, lo que subraya la importancia de este tipo de encuentros para el fortalecimiento del tejido social y la cultura. Entre los asistentes estuvieron el delegado de Gobernación, Lic. Mario Castro Jiménez; la delegada de Bienestar, Rosa Isela Romero López; el diputado federal Juan Antonio González; y la coordinadora de Educación, María del Carmen Vázquez Pérez. Su participación fue un testimonio del invaluable legado que ambos pueblos se esfuerzan por preservar, y una muestra del respaldo que las instituciones otorgan a estas manifestaciones de identidad.

El presidente municipal de Chignautla, Juan Toral Ramos, concluyó el evento con un mensaje claro y emotivo: “Agradezco a mi amigo el Presidente Municipal Fausto Moreno Salazar, a su esposa y a todo su Ayuntamiento, por su presencia y apoyo para seguir preservando nuestras tradiciones. Agradezco también a los comités de la iglesia de Coahuixco que cada año apoyan la organización de este encuentro. Vamos a seguir preservando nuestra identidad que nos identifica como Chignautecos”. Con estas palabras, el edil reafirmó el compromiso de su administración con la historia y el futuro de las tradiciones de la región.

